Charlotte se asomó a la aula de Física, la misma a la que se asomara cuando exhaló su último aliento. Vio que Damen las estaba pasando muy mal con el examen de física. Damen ya estaba atascado con la primera pregunta incapaz de decidirse entre las dos respuestas optativas. Se encontraba tan nervioso que empezó a repensar y poner en duda sus conocimientos. Charlotte no podía soportar más a se decidió a entrar y echarle una mano. Traspasó la puerta y se dirigió Damen. Charlotte se puso atrás de él y intento mover su mano hacia la respuesta correcta, aunque sólo para ver si era difícil usar sus poderes con él. Ella estaba en una posición intima con el tan pegaditos que el sin darse cuenta tiro el lápiz y trato de recuperarlo de debajo del pupitre de Bertha la Cerebrito. El profesor lo veía y pensaba que el avía visto ya todos los trucos para copiar y que este era el mas ridículo Charlotte abrazó a Damen por la espalda y tanto se excitó que la corriente eléctrica rosada que de vez en cuando lanzaba chispas en una bola de cristal junto a Damen se transformó en una auténtica tormenta eléctrica. Consciente de que de continuar por ese camino podía costar le a Damen muchas cosas, Charlotte no tomo en cuenta la belleza de Damen tomó su mano y con delicadeza la fue guiando hasta las respuestas correctas en el momento en que el tiempo para el examen llegaba a su fin.
—¡Abajo los lápices, chicos! —dijo el profesor—. ¡Se acabó el tiempo!
El profesor Widget en persona se encargó de arrancarle a Damen el examen de la mano con la última pregunta todavía en blanco. Charlotte agarró desesperadamente de la mano de Damen, quien del tirón salió disparado de su asiento.
* * * *
Deseosa de poder disfrutar de un día más normal, Scarlet estaba en el pasillo sacando sus cosas de la taquilla cuando escuchó un golpecito al otro lado de la puertecilla metálica.
—Vete —dijo Scarlet se escucharon mas golpecitos que llamaron su atención. Cerró la taquilla y vio el examen de Damen, marcado con «SB» en rojo, tapándole el rostro.
—¿Te lo puedes creer? —preguntó Damen.
La gente empezó a mirarlos, y aunque Scarlet agachó la cabeza para intentar pasar desapercibida, a Damen no pareció importarle que los vieran juntos.
—Y eso que no pensé que en verdad estábamos estudiando —dijo Damen,
* * * *
Él le dijo que ojala les fuera igual en el examen final a lo que ella dijo ¿nos fuera? El ya no la podía oír. Damen llegó a casa de Petula, y entró como casi siempre, sin llamar al timbre
Sabía que Petula tenía entrenamiento de animadoras y que todavía no volvería. Recorrió el pasillo de la segunda planta y se dirigió al cuarto de Scarlet. Se acercó y hizo caso omiso del cartel de PROHIBIDO EL PASO prendido a la puerta, y entró. Bajo las luces de velas. Damen buscó a Scarlet pero no dio con ella hasta que divisó su silueta en el techo, por la luz de las velas. Conforme iba hacia allí, vio en un pompón clavado a la pared con un cuchillo de cocina. Se acercó a Scarlet, en el suelo junto a la cama, su iPod sonaba a todo ella seguía la música como una posesa.
—Supongo que se acabo lo de ser animadora, ¿eh? —dijo Damen al tiempo que arrancaba el cuchillo de la pared y el pampón caía sobre ella.
Scarlet no le oyó. Le dio unos golpecitos en el hombro mientras con la otra mano sujetaba el cuchillo, que fue lo primero que vio ella. Scarlet salto a la cama.
—Huy, perdona —dijo Damen.
Dejó el cuchillo sobre la mesilla di- noche y se fijó en el eslogan de un cartel de la película de culto. El comento sobre la película. A Scarlet la dejó de piedra que conociera la película, pero como no quería que él lo notara, se rehízo lo mejor que pudo. Él le bromeo con una parodia que se le avía ocurrido él le dijo que como era temprano por qué no seguían con las clases
—Sí, precisamente quería hablar contigo —repuso ella.
Damen vio la guitarra morada de Scarlet y la tomo interrumpiéndola. Damen miró la guitarra, cerró los ojos y, guiándose por el tacto, tocó el I Will Follow You Into The Dark de Death Cab for Cutie.
—No sabía que… —empezó Scarlet, asombrada que no solo tacaba sino que tocaba su canción favorita. Damen le dijo si savias yo te lo conté ella pensó fue cuando Charlotte tenía mi cuerpo
—Nunca pensé que fuera a tocarle esta canción a una «animadora» —se rió él mientras rasgueaba la guitarra.
—Ex animadora —atajó ella, esbozando una pequeña sonrisa.
—¿Sabes qué? Tengo entradas para el concierto de los Death Cab del sábado por la noche… —dijo mientras tocaba los últimos acordes de la canción.
—¿Ah, sí? —dijo ella.
A Petula no le gustaba esa música es así que le dijo que si lo acompañaba. Inmersos en aquel momento trascendental, no oyeron llegar a Petula
—O sea, ya sabes, en agradecimiento por toda tu ayuda y eso —añadió él.
—Mmm… Sí… Supongo que sí, cómo no —accedió, esforzándose por parecer indiferente, aunque completamente emocionada por dentro. Su reacción la sorprendió.
—¿Damen? —gritó Petula.
Scarlet y Damen se ruborizaron, como si los acabasen de sorprender besándose y entregados a la más feroz de las pasiones.
—Será mejor que me vaya —dijo Damen, soltando la guitarra y alisándose la camisa y los pantalones.
—Síp… —contestó ella.
—Bueno, pues eso, nos vemos el sábado, quedamos fuera de la sala —dijo al salir de la habitación. Damen entró un segundo en el baño que separaba los dormitorios de las dos hermanas y tiró de la cisterna, proporcionándose una pequeña coartada de sonido que le acompañó mientras abría la puerta y bajaba a toda prisa las escaleras.
—¡Ya voy! —le gritó a Petula—. Estaba cambiándole el agua al canario.
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